27/12/25 Carrera de las Estrellas
EDUARDO ROUQUET,
INALCANZABLE
COMO LAS ESTRELLAS.
El último sábado del año, entre sidras y panes dulces, se corrió en el tradicional circuito Ciudad de la Velocidad, del Parque Chacabuco, la postergada “Carrera de las estrellas”. La categoría elegida esta vez fue la +25 (autos entre 25 y 30 cm). Fueron treinta y un pilotos, entre los que se contaban tres pilotos de Quilmes, participaron en esta edición
Como en otras oportunidades, la carrera tuvo
reglas que difieren un tanto de las carreras comunes: no hubo clasificación,
sino que el orden de largada fue por sorteo. Cada participante ejecutaba sus
tres tiros, y dejaba su auto en pista, cosa que, por lógica, favorecía a
quienes habían obtenido los números mas bajos en el sorteo, ya que tenían la
pista a su disposición para intentar escaparse del resto de los competidores. Desde
el comienzo la suerte le sonrió a Eduardo Rouquet, que se quedó con el número uno
en el sorteo. Pero decir que su triunfo se debió solamente a una cuestión de
azar, sería desmerecer la enorme carrera del Vasco. Rouquet estaba en su día: no
se fue de pista ni una vez, no se quedó corto ni un tiro, no cometió ningún
error. Cuando comenzó a toparse con los rezagados, los fue sorteando, de a uno
o en grupo, sin perder tiempo. Lo mismo sucedió con su entrada a boxes en la
segunda vuelta (otra de las reglas de la carrera).
De nada valieron las estrategias ni las
especulaciones de sus perseguidores, entre quienes estaban Jorge Zampese, el
Zurdo Alonso, Cristian Mesuraco y el Profe Vetere, quienes pugnaban entre ellos
por el segundo puesto y por alcanzar al puntero. Nada detuvo a Eduardo, quien
además de liderar la carrera, colaboraba activamente en el borrado de la pista.
En una pista que mostró cierta complejidad, ya
que al salir de la recta principal desembocaba en una chicana, Rouquet se
lució. Lideró la carrera de punta a punta. Y en la tercer vuelta, y con la
carrera en el bolsillo, se dio el lujo de hacer la recta en dos tiros, ya que
su triunfo no corría riesgos. Definida la carrera en favor de Rouquet, las
expectativas estaban puestas en el segundo y el tercer puesto, ya que llegaron
al comienzo de la recta cinco pilotos luchando por ellos: el Profe Vetere, Cristian
Mesuraco, Roberto Alonso, Jorge Zampese, y se unió a ellos Fabián Palomo, de
gran carrera, ya que había salido “desde atrás” en el sorteo, pero gracias a un
par de tiros acertados y una estrategia adecuada con su bonus, logró llegar a
pelear el segundo puesto.
Fue el turno del Profe, quien, sin margen para
el error, resolvió la lucha por el segundo lugar con un gran tiro. Después de
Vetere, tiró Cristian Mesuraco por el tercer puesto y en un final de película,
su auto no llegó a cruzar la meta, sino que pasó solamente la trompa. Tiró
Zampese, que se quedó corto, y luego de él Alonso, cuyo auto, un hermoso
Maserati Granturismo de plástico duro, impactó al de Zampese, sin poder
aprovechar la oportunidad, ninguno de los dos, de quedarse con el tercer puesto.
Y Palomo, el último de los cinco en tirar, hizo un gran tiro… pero no logró
pasar la meta: su auto quedó parado sobre la línea de llagada, unos centímetros
adelante del de Cristian. Esos centímetros, sin embargo, le alcanzaron para
quedarse con el tercer puesto, relegando a Mesuraco al cuarto, mientas que el
quinto y el sexto los ocuparon Jorge Zampese y Roberto Alonso respectivamente.
Detrás de ellos, en el séptimo puesto, Quique Bértolo, también de gran carrera,
Tachuela Tosca en el octavo lugar, Marcelo Mastrella en el noveno y décimo
finalizó Jorge Traverso. Detrás de ellos, y en ese orden, Adrián Gabrielle
(11), Gabriel Chervet (12), el Tano Fernando Marcoli (13), David Lazar (14); JR, con
otro Maserati terminó 15; Jorge Gatto 16; Atilio, uno de los corredores de
Quilmes 17; Fabio Minaberrrygaray, el otro vasco, terminó en el puesto 18; Gustavo Alen, con un
Dodge Charger muy lindo de plástico duro, 19; 20 la doctora Silvana Montenegro,
mientras que Walter Perazzo, otro de los corredores de Quilmes, ocupó el puesto
21. El 22 fue parta Carlos Tic Tac Blanco, con un auto de producción propia. El puesto
23 fue para Carlos Rulo García, el 24 para Federico, otro de los pilotos de Quilmes (ninguno
de los tres había sido muy afortunado en el sorteo), el 25 para Dany Suazo, el
26 para Alejandro Weiner (tuvo que abandonar la carrera por cuestiones de
trabajo), 27 Oscar Casco, 28 Ezequiel Pérez, el 29 fue para Marcelo Piceni, el 30 para Rubén
Mesuraco y el 31 para Nelson Comatteo.
Se extrañaron las presencias de Osmar Aquino,
Alejandro Desco, Walter Doria, Pepino De Luca, Angel Valenzano, quien
apareció a mitad de carrera como espectador, y del entrañable Viejo Adrián García.
Tampoco acudieron a la cita Juan Pablo Rotondaro, Raúl Campero y el Guille Colombo, quién participó unas pocas
carreras este año.
Y así, con esta edición de “La carrera de las estrellas”, finalizó la décima tercera temporada de ACAM. Y en cuanto a esta carrera puntualmente, este cronista, quien finalizó segundo, tiene la sensación de que aunque hubiese durado dos horas más, no habría podido alcanzar a Eduardo Roquet.
ALEJANDRO VETERE
POSTALES DE LA CARRERA
Fotos: DANIEL SUAZO - FABIAN PALOMO
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